Perspectiva de la Brecha Digital

    La revolución tecnológica ha influido fuertemente en la sociedad actual, destacando la importancia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Sin embargo, esta transformación también ha generado la brecha digital, que va más allá del simple acceso a la tecnología ya que además destaca las diferencias en habilidades y competencias digitales. Desde una perspectiva sociológica, la brecha digital refleja y amplifica las desigualdades sociales preexistentes.

    Grupos desfavorecidos, marcados por factores como el nivel educativo, el nivel económico, la edad, el género y el empleo, se ven particularmente afectados por la brecha digital. Esta no solo se traduce en una limitación para acceder a la tecnología, sino que también actúa como un obstáculo para participar plenamente en la sociedad digital, lo que puede agravar las desigualdades sociales.
La exclusión digital, no sólo afecta en el acceso a la información y oportunidades, sino que también puede llevar a la exclusión social. La falta de habilidades digitales puede dejar a individuos y comunidades en desventaja, restringiendo su participación en la economía y la sociedad en general. La brecha digital, por lo tanto, se convierte en un factor que perpetúa y profundiza las divisiones sociales.
En el contexto español, la Agenda Digital para España 2020 representó un paso significativo al establecer objetivos para mejorar la conectividad digital y la inclusión social a través de las TIC. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, subsisten desafíos como la brecha digital territorial, deficiencias en formación y competencias, la predominancia de empresas menos digitalizadas y limitaciones en la inversión pública durante crisis económicas.
    Aunque ha habido avances, la brecha digital persiste en España, afectando a diversos grupos sociales. Su abordaje requiere un enfoque que contemple aspectos económicos, sociales y culturales, destacando la importancia de políticas públicas inclusivas y equitativas para garantizar la igualdad de oportunidades en la era digital.
    Si relacionamos todo lo anterior y lo llevamos al ámbito educativo, la brecha digital refleja la desigualdad en el acceso y habilidades digitales entre diferentes grupos sociales, afectando la calidad e igualdad educativa. Grupos desfavorecidos enfrentan dificultades para participar en actividades educativas digitales.
Aunque ya se está trabajando sobre esto todavía es necesario que se sigan promoviendo políticas inclusivas. Esto incluiría proporcionar dispositivos tecnológicos a estudiantes necesitados, mejorar la formación en habilidades digitales y aumentar la inversión en infraestructura digital en áreas desatendidas.


Encabo, S. O. (2017). Brecha digital, pobreza y exclusión social. Temas laborales: Revista andaluza de trabajo y bienestar social, (138), 285-313.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ODS 10: REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES

La Desigualdad Educativa en Portugal

Presentación